Cuando una persona busca información sobre sus capacidades mentales puede encontrarse con términos como evaluación cognitiva, evaluación neuropsicológica, test cognitivo o valoración neuropsicológica.

Aunque están relacionados, no significan exactamente lo mismo.

Entender sus diferencias puede ayudarte a saber qué tipo de evaluación puede responder mejor a tu pregunta.

¿Qué es una evaluación cognitiva?

Una evaluación cognitiva estudia diferentes procesos relacionados con el funcionamiento mental.

Dependiendo del objetivo, puede analizar capacidades como:

  • atención;
  • memoria;
  • memoria de trabajo;
  • flexibilidad cognitiva;
  • planificación;
  • control inhibitorio;
  • aprendizaje;
  • velocidad de procesamiento.

Su objetivo puede ser detectar determinadas dificultades, conocer un perfil cognitivo o estudiar fortalezas y áreas de mejora.

Si quieres conocer en profundidad qué puede analizarse, puedes consultar qué es una evaluación cognitiva y qué mide.

Evaluación cognitiva vs. evaluación neuropsicológica

¿Qué es una evaluación neuropsicológica?

La evaluación neuropsicológica es un proceso más amplio orientado a estudiar la relación entre el funcionamiento cerebral y diferentes capacidades cognitivas, emocionales y conductuales.

Puede utilizarse, por ejemplo, ante determinadas alteraciones neurológicas, lesiones cerebrales, enfermedades neurodegenerativas u otras situaciones clínicas que requieren una valoración especializada.

Su alcance dependerá del motivo de consulta y del profesional que la realice.

Evaluación cognitiva vs. evaluación neuropsicológica

Entonces, ¿cuál es la diferencia?

La diferencia no consiste simplemente en que una evaluación sea “mejor” que otra.

La cuestión principal es qué pregunta se quiere responder.

Si la pregunta es:

“¿Cómo funcionan mi atención, memoria y determinadas capacidades ejecutivas?”

una evaluación cognitiva puede aportar información relevante.

Si existe una sospecha de alteración neurológica o una situación clínica que requiere estudiar de manera amplia el funcionamiento neuropsicológico, puede ser necesaria una evaluación neuropsicológica especializada.

¿Una evaluación cognitiva diagnostica una enfermedad?

No por sí sola.

Los resultados de pruebas cognitivas deben interpretarse dentro del contexto de cada persona y, cuando existe una sospecha clínica, pueden ser necesarios otros datos, entrevistas o exploraciones.

Por eso es importante no interpretar una puntuación aislada como un diagnóstico.

¿Y si sospecho que tengo TDAH?

El TDAH es una de las situaciones en las que pueden existir dudas sobre qué evaluación realizar.

Una persona puede presentar problemas de atención, impulsividad, organización o memoria de trabajo y preguntarse si estos síntomas son compatibles con TDAH.

Una evaluación cognitiva puede estudiar determinados procesos relacionados con estas dificultades.

Sin embargo, la presencia de una dificultad cognitiva concreta no demuestra por sí misma la existencia de TDAH. La valoración debe considerar también la historia de la persona y otros criterios relevantes.

¿Y si mi preocupación son los problemas de memoria?

Cuando la consulta está relacionada con olvidos o cambios en la memoria, una evaluación puede ayudar a estudiar diferentes aspectos del funcionamiento mnésico.

Pero nuevamente es importante diferenciar entre obtener información sobre la memoria y realizar una valoración clínica completa.

En Espacio Feedback existe una modalidad específica para evaluar memoria episódica, memoria de trabajo, aprendizaje y consolidación e indicadores de deterioro cognitivo. 

Evaluación cognitiva vs. evaluación neuropsicológica

¿Qué evaluación necesito entonces?

Una buena forma de decidirlo es empezar por definir la pregunta.

Si quieres conocer tu funcionamiento cognitivo

Una evaluación cognitiva puede ser adecuada para estudiar determinadas capacidades como atención, memoria y funciones ejecutivas.

Si existen problemas neurológicos o clínicos complejos

Puede ser necesario recurrir a una evaluación neuropsicológica más amplia realizada por un profesional especializado.

Si sospechas TDAH

Conviene realizar una valoración específica que no se base exclusivamente en una prueba cognitiva.

Si notas cambios importantes de memoria

La evaluación adecuada dependerá de la naturaleza de esos cambios y de la situación clínica de cada persona.

¿Qué ofrece una evaluación cognitiva en Espacio Feedback?

En Espacio Feedback se realizan evaluaciones cognitivas presenciales mediante realidad virtual, con una duración aproximada de 20-30 minutos y entrega del informe el mismo día. 

Existen diferentes modalidades orientadas a atención y TDAH infantil, atención y TDAH adulto, alto rendimiento cognitivo y memoria/deterioro cognitivo.

Puedes consultar todas las modalidades de evaluación cognitiva antes de decidir cuál puede encajar mejor con tu objetivo.

En resumen

Evaluación cognitiva y evaluación neuropsicológica son conceptos relacionados, pero no equivalentes.

La primera puede centrarse en estudiar determinados procesos cognitivos y proporcionar información objetiva sobre el perfil de una persona.

La segunda puede tener un alcance más amplio y formar parte de la valoración de situaciones clínicas o neurológicas complejas.

La elección depende, sobre todo, de qué quieres conocer y por qué necesitas la evaluación.