Muchas personas cuando vienen por primera vez al centro nos explican que alguien se lo ha recomendado pero que no saben exactamente como funciona…

“Vale… me ponen sensores en la cabeza, luego me los cambian durante la sesión… pero ¿esto cómo funciona realmente?”

Exactamente así. Te colocamos unos sensores y, según cómo vaya respondiendo tu sistema nervioso, los vamos cambiando de sitio.
Porque no todas las zonas del cerebro hacen lo mismo, y dependiendo de dónde entrenemos, los efectos pueden ser muy diferentes… y muchas veces casi inmediatos.

Las posiciones estrella 🌟🌟🌟

Parietal-temporal derecho

Si llegas con: ansiedad, agobio, tensión, insomnio, o la sensación de ir siempre con el cuerpo acelerado… entrenamos esta zona para ayudar a bajar revoluciones y lo que suele decir la gente después de esa primera sesión es:

“Es como si me hubiera tomado un Lexatin.”
“Me he quedado muy tranquilo.”
“Estoy relajadísimo, hacía meses que no sentía esto.”

No te duermes. No desconectas del mundo pero tu sistema nervioso encuentra un punto de calma al que llevaba tiempo intentando volver.

 

Interhemisféricos

En otros casos el problema no es el estrés físico, sino el mental o emocional: reactividad, hipervigilancia, pensamientos mezclados con emociones, sobrecarga interna, no saber bien qué te pasa…

 

Ahí colocamos sensores a cada lado de la cabeza para que el cerebro integre lo que sientes y lo que piensas.

Y aquí las reacciones son muy variadas: hay quien se remueve por dentro, otros se emocionan, la mayoría ven las cosas mas claras.

Muchos lo describen así:

“Es como ir al psicólogo… pero sin hablar.”
“Me he recolocado por dentro.”
“He salido removido, pero bien.”

Estas dos zonas valen oro 👌🏻👌🏻👌🏻

Cuando estas dos bases —calma corporal e integración emocional— están bien ajustadas, el sistema nervioso empieza a reorganizarse y desde ahí podemos avanzar hacia otras áreas que ayudan muchísimo en el día a día:

TOP 3 de posiciones

🔝 1️⃣la parte mental: claridad, organización, menos bucle, más foco

🔝2️⃣la parte emocional: menos reactividad, más estabilidad

🔝3️⃣la parte del detalle y el aprendizaje: más precisión, más comprensión

 

Es decir: la vida empieza a ponerse un poquito más fácil.

✨ Y cuando eso pasa… empiezas a notarlo en tu vida real

Los problemas en casa siguen  sí, pero tú lo ves desde otro lugar, con más asertividad.
En el trabajo siguen pasando cosas, pero ya no te enganchan igual: puedes objetivizarlo, respirar y responder desde la calma.
El tic del ojo deja de aparecer.
El dolor de cabeza se reduce muchísimo.
Tus altibajos emocionales te llevan menos por delante.
Y tu forma de pensar cambia: empiezas a buscar soluciones en lugar de hundirte en una preocupación eterna.

Porque tu cerebro aprende una nueva manera de estar y cuando la aprende… la adopta como propia.

Estar en calma, estar centrado, estar equilibrado no es un esfuerzo.

Porque cuando tu cerebro se regula, no cambia tu vida: cambias tú.
Y cuando cambias tú… todo empieza a colocarse.

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