Todos nos hemos sentido en algún momento desbordados, ansiosos, agotados o desconectados y todos buscamos lo mismo: volver a nuestro estado natural lo antes posible.
Hoy en día hay dos caminos principales para conseguirlo:
1. Modificar la química del cerebro (medicación).
2. Entrenar la electricidad del cerebro (neurofeedback).
No son enemigos ni excluyentes pero funcionan de forma muy distinta.
Y entenderlo cambia muchas cosas.
1. Recuperar el equilibrio mediante QUÍMICA
La medicación actúa sobre neurotransmisores: dopamina, serotonina, noradrenalina…
En otras palabras, ajusta la química que usa tu cerebro para comunicarse.
Cuando funciona bien te ayuda de forma muy directa y rápida a calmar tu ansiedad, estabilizar tus emociones, mejorar el foco y regular el sueño.
✔ Puede ser necesaria.
✔ Puede salvar etapas.
✘ Pero no cambia cómo tu cerebro funciona de fondo.
En algunas ocasiones, cuando la dejas, y nos has solucionado el origen que provoca tu malestar, puedes necesitar volver a ellas y en muchas ocasiones, puede crear dependencia por la rapidez y la falicidad con la que consigue mejorar síntomas.
2. Recuperar el equilibrio mediante ELECTRICIDAD
El neurofeedback no actúa sobre químicos.
Actúa sobre la electricidad que organiza el cerebro: la velocidad, la estabilidad y los patrones de regulación.
Tu sistema nervioso aprende a autorregularse de nuevo.
No desde fuera, sino desde dentro. Sin sustancias, sin forzar.
Entrena. Reeduca. Reprograma y enseña al cerebro lo que ya sabía hacer…
- actuar desde la calma,
- concentrarse,
- dormir,
- activarse cuando toca,
- desactivarse cuando corresponde.
Y lo mejor:
lo aprendido se queda.
En resumen…
No son rivales.
Ambos pueden ayudar.
Pero solo Neurofeedback enseña al cerebro cómo autorregularse por sí mismo porque lo que buscamos no es simplemente “apagar síntomas”… buscamos volver a esa versión de nosotros mismos que piensa con claridad, siente con equilibrio y responde desde la calma.
Entrena con Neurofeedback y recupera tu equilibrio. Sin dependencias. Sin efectos secundarios.